<<Es el momento>>, pensé a la vez que cogía la daga que conseguí quitarle a uno de los vigilantes, esperaba no usarla ya que la simple idea de matar a alguien me hacia pensar que seria una asesina, pero este no era el momento de pensar eso, además ellos se lo habían buscado.
Todo comenzó una tranquila noche, de la cual solo conservo un vago recuerdo, solo se que me cogieron y me trajeron aquí, de los demás no se nada. Mi padre, mi madre, mi pequeño y cariñoso hermano, ¿que habrá sido de ellos?, a partir de ese día e vivido con esa pregunta sin respuesta en mi cabeza..
Los ojos se me llenaron de lágrimas al recordarlos, pero en ese momento las contuve y me puse tensa <<Hoy tengo que salir de aquí, sea como sea>>, y estaba convencida de que lo conseguiría, no sabia la razón pero sabia que hoy yo salia de allí.
Todo estaba perfectamente planeado, el sol ya se estaba escondiendo, dentro de poco vendrán a darme la cena, pobre del que venga no sabe lo que le espera, y me da igual quien sea se las vera conmigo rabiosa, luchadora, porque ya estoy harta, harta de estar aquí encerrada sin salir, sin relacionarme con nadie solo los veo a ellos, en sus asquerosas formas de oso, algo extraño pero cierto, mis raptores son cambiantes. Espero que el que venga a darme la cena venga en forma humana, así me sera muchísimo mas fácil y podría salir ilesa y rápidamente.
Pasos, alguien viene y no no es un oso, perfecto, aun así noto algo extraño en este ¿quién leches es?
La puerta se abre y entra el, Joseph, lo supuse siempre siento esa extraña sensación cuando viene el, no se porque pero esta vez me transmite confianza. Aun así, yo detrás de la puerta la empujo y lo tiro al suelo, pero el es más rápido que yo y antes de que pueda amarrarlo con los trozos de cortina arrancados me coge por las muñecas y me estrella contra el suelo, en ese momento Erick sube por las escaleras en alerta.
- Joseph tio ¿estas bien?
- Si, si, no pasa nada, parece ser que la señorita hoy ha decidido ser rebelde, solo es eso.
- Eso parece - dice Erick con una sonrisa cruel en su cara-. Si quieres te echo una mano y así nos divertimos un rato.
Pero que asco me daban, no podía soltarme y tampoco podía librarme de Joseph, joder pesaba una tonelada y ya empezaba a aprisionare contra el suelo y en poco tiempo empezaría a faltarme el aire.
- No tranquilo creo que puedo ocuparme de esta rata yo solo.
¿Rata? me había llamado rata a mi, no pude aguantarme y le lance un escupitajo en plena cara, y puse cara de odio para que viera lo mucho que lo detestaba y el gran asco que le tenia.
El se limpio la cara con la camiseta y me fulminó con la mirada.
- Jajaja, que te diviertas entonces - dijo Erick, al que Joseph le dedicó una sonrisa un tanto divertida-.

wow... esta genial, la historia deja variasdudas que espero que me las despejes jeje con una proxima entrega.
ResponderEliminarSi quieres meter algo de descripcion en la escena puedes hacerlo durante por ejemplo en este caso el forcejeo, puedes hablar de la temperatura haciendo referencia cuando toca el suelo, o del nivel de limpieza, etc
estoy impaciente por una segunda parte =D