Cuando una persona aparece en tu vida, debes de darle la oportunidad de ser alguien que merezca la pena. Nada más conocerla no te fijes en sus defectos, porque todos los tenemos, fíjate en como te habla, fíjate en sus gestos y a lo mejor, el día que te sientas algo perdido, aturdido, decepcionado, casi vacio, puede ser que ese alguien que para ti es un poco desconocido, sea el mismo que consiga robarte una sonrisa.
Porque en la vida vas a conocer a muchas personas, personas locas, sensibles, serias, risueñas, maniáticas, egocéntricas, buenas, malas, sociables.. pero de todas esas personas, solo unas pocas merecerán la pena, solo algunas podrán ser capaces de compartir tus alegrías y a la vez tus penas, y eso no se ve en una pegatina que llevamos todos en el pecho donde pone: "Yo soy un buen amigo", eso se descubre cuando te lo demuestran con hechos.

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